LA PANDEMIA DE LA CORRUPCIÓN

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Guatemala pasa por el peor momento de la pandemia provocada por el Coronavirus COVID-19. El alza en el número de contagios diarios, muertes en fechas anteriores y el mal manejo de los recursos para la adquisición de vacunas hacen que los guatemaltecos nos enfrentemos a la peor crisis sanitaria de la historia reciente del país.

Pero por si esto fuera poco, la corrupción galopa a toda velocidad tratando de recuperar “el tiempo perdido” en los años que la extinta Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) influía miedo para que los funcionarios y empresarios pensaran dos veces antes de incurrir en actos de corrupción. Sin embargo, aquellos tiempos dorados pasaron, Jimmy Morales se encargó de abrir la puerta para que esa corrupción siga impune.

La Pandemia de la corrupción no da tregua, entre compras irregulares de vacunas, sobrevaloración de medicamentos entre otras tantas cosas, Guatemala no solo lucha contra el COVID-19 sino también con la corrupción.

En un reporte la cadena internacional Deutsche Welle (DW) señaló que a “año y medio después de la pandemia, no solo el SARS-CoV-2 ha encontrado en América Latina el más vulnerable del planeta sino también la corrupción”. La nota incluye las irregularidades de tres casos que se investigan en Guatemala.

Según DW, la Fiscalía contra la Corrupción se encuentra investigando tres casos derivados de la pandemia: la compra de la vacuna rusa Sputnik V, la adquisición de pruebas falsas de COVID-19 y la compra de batas para atender la emergencia.
El Gobierno del presidente Alejandro Giammattei ha sido al que más se le han asignado recursos para prevenir el COVID-19, sin embargo, las acciones tardías, la improvisación y la carencia de toda estrategia para hacerle frente a esta pandemia, han hecho que se profundice la crisis sanitaria y con ello los actos de corrupción que han estado a la vista de todos.

Giammattei ha declarado que no existen denuncias en su Gobierno por corrupción, olvidándose de los tres casos que investiga la Fiscalía contra la Corrupción, pero que sabe que no saldrá nada de ahí, porque su “amiga” la Fiscal General, Consuelo Porras, tratará a toda costa de ocultar a los verdaderos responsables del saqueo de los recursos del Estado.

La justicia cooptada es lo más cruel y desesperanzador que puede tener Guatemala, pues a esta Pandemia de la corrupción no se le verán los rostros, no se verá a quien premió la corrupción, quienes se enriquecieron con la crisis del Sistema de Salud, fueron las farmacéuticas, los laboratorios y los hospitales privados.

Esperamos que las investigaciones avancen por parte del Ministerio Público y no que por órdenes de la amiga del Presidente quede en impunidad y por si se llegan a tener resultados, ojala las Cortes cooptadas permitan que los responsables sean condenados.